El equipo de investigación está compuesto por nueve profesionales.
La construcción de nuevos barrios en San Juan podría comenzar a planificarse de otra manera. Un equipo de investigadoras del Instituto Regional de Planeamiento y Hábitat, dependiente de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) y el CONICET, desarrolla un software que permitirá al Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) determinar cuáles son los terrenos más convenientes para construir futuros complejos habitacionales. La directora del proyecto, Amelia Scognamillo, explicó a DIARIO HUARPE que la herramienta funcionará como una plataforma digital en la que se cargarán las características del terreno y del barrio proyectado. A partir de esa información, el software analizará distintas variables para determinar si el lugar es apto para urbanizar.
Scognamillo detalló que el IPV ya cuenta con un banco de tierras y que, además, recibe de manera permanente ofertas de terrenos que podrían destinarse a futuros barrios. Si bien el organismo ya dispone de un sistema para evaluar esas opciones, el nuevo software permitirá automatizar ese proceso y enriquecerlo con nuevas variables. "Vamos a incorporar análisis de riesgos ambientales, aspectos sociales, usos del suelo y criterios de planificación y ordenamiento territorial", señaló la profesional. Según explicó, esto permitirá que la evaluación de cada terreno sea más completa y facilite la toma de decisiones antes de avanzar con un nuevo desarrollo habitacional.
Un proyecto que estará listo en 2027
El software forma parte del proyecto "Modelos predictivos para evaluar el impacto territorial del periurbano del Gran San Juan", un Proyecto de Desarrollo Tecnológico y Social (PDTS) financiado por la Universidad Nacional de San Juan y el Gobierno provincial, a través de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación. La iniciativa surgió a partir de una demanda del IPV y de la Municipalidad de Rawson, mientras que la Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano será la encargada de implementar la herramienta una vez finalizada.
El equipo de trabajo está integrado por nueve investigadoras, profesionales y becarias del Irpha y del Conicet, provenientes de disciplinas como arquitectura, urbanismo, diseño, geografía, biología y sociología. La investigación tendrá una duración de dos años y, si se cumplen los plazos previstos, la herramienta estará terminada en diciembre de 2027.